Entrada para ‘Juan Madrid’

Huida al sur – Juan Madrid


08.17
2011

Me sorprendió encontrar esta novela juvenil de Juan Madrid, ganadora del Premio Edebé de Literatura Juvenil 2008.

Huida al sur es una interesante novela de misterio y crímenes, con la que Juan Madrid se estrena en la novela megra juvenil.

El hotel Riverside Palace de Salobreña, un antiguo palacete a inspiración de la Alhambra de Granada, todavía se yergue frente al mar. En su jardín trasero hay una pequeña tumba, siempre cubierta de flores. Si se pregunta a los empleados del hotel, cualquiera de ellos puede contar esta increíble historia que sucedió no hace mucho tiempo…

Con el pulso de intriga constante al que nos tiene acostumbrados la maestría de Juan Madrid en sus obras, esta novela negra transmite no sólo una trama de crímenes y una aventura trepidante, sino también los olores y sabores del Sur, su vegetación, su mar y su cielo, y sobre todo, un mosaico humano, con sus gestos heroicos y sus mezquindades.

En Huida hacia el Sur encontramos las obsesiones de Madrid: sus personajes deformes o estirados, creidos o humillados, excluidos o pretendidamente integrados; la trama en puzzle que se va recomponiendo sola; los inmigrantes, los desarraigados, los traficantes, los disparos, las traiciones. Y en medio de todo: el triunfo de la honradez de los que no tienen nada ni lo pretenden.

En conclusión, una novela fácil, con el esqueleto elemental de una novela negra, que puede servir perfectamente para animar a leer a jóvenes que gustan de aventuras realistas y cercanas de lectura poco complicada.

Adiós, Princesa – Juan Madrid


07.20
2011

¡Cuántas ganas tenía de volver a tener entre manos una novela de Juan Madrid! Siempre he disfrutado con sus obras. Me parecen novelas negras de las de verdad: crudas, realistas, críticas… Así que me hice con la que publicó hace tres años: Adiós, Princesa. Y como no podía ser de otra manera, la satisfacción provocada por su lectura ha sido inmensa.

La novela está protagonizada por el mítico personaje mítico de Juan Madrid: Toni Romano. ¿Qué pasaría si una joven promesa del periodismo conociera a un príncipe y soñara con ser princesa? ¿Qué pasaría si esa joven tuviera un pasado turbio? ¿Y si fuera asesinada? Cuando la presentadora de telediario Lidia Ripoll aparece muerta, Antonio Carpintero se ve obligado a hacerse todas esas preguntas. Su amigo el escritor Juan Delforo (quien lo hizo protagonista de la serie de novelas de Toni Romano) ha sido acusado del crimen. El diario de la periodista lo incrimina en el caso y la investigación policial señala a Carpintero como posible cómplice.

Desde la cárcel, Delforo buscará la ayuda de Toni. Pero el escritor no es quien Toni ha creído durante todos estos años. De hecho, nada ni nadie es lo que parece y Toni Romano tendrá que descubrir quién está detrás de las redes de poder y de influencia.

La novela nos muestra el lado menos glamuroso del enlace del prícipe Felipe y Leticia, ya que nos permite comprender la parte sucia del estado. Se trata, así, de una novela muy realista, con personajes muy humanos y tramas muy adictivas.

Como explica Juan Madrid en una entrevista, al final “todo se reduce” a contar su tiempo “a través de quienes apenas salen en la literatura contemporánea: las putas, los chóferes, los estafadores… que no son más honestos que otros, pero es que ahora todo está escrito desde el punto de vista de jóvenes universitarios”.

Para quien no conozca a Antonio Carpintero (nombre real de Toni Romano) hay que decir que es hijo de limpiabotas y que, en su juventud, trabajó como chico de los recados. Empezó a boxear para intentar escapar del destino que atenazaba a los muchachos de su barrio. Su nombre de boxeador, que todavía utilizan algunos de sus allegados, era Toni Romano.

Le propusieron entrar en la Escuela de Policía cuando comenzaba a ser boxeador profesional. Trabajó durante 20 años en el cuerpo pero acabó dejándolo en 1977. No era capaz de callarse, odiaba tener que detener a ladrones de bolsos y no poder hacer nada contra los ladrones de despacho y políticos corruptos.

Sentía que en vez de defender a los ciudadanos los vigilaba en nombre de unos privilegiados que se aseguraban una policía fiel mediante el soborno y la corrupción. Romano se mueve entre personajes marginales, pobres y ricos. Recorre el centro y Malasaña revelándonos un Madrid depauperado, de bares cutres y salas oscuras. Un mundo donde los “honrados” delincuentes habituales han dejado paso a locos y drogadictos y algunos policías, jueces y fiscales se vuelven ciegos al tráfico de drogas a cambio de un sobresueldo.

Con mi esposa Nuria y Juan Madrid en la Semana Negra de Gijón de 2007.