Archive for marzo, 2013

Los buenos suicidas – Toni Hill


03.28
2013

suicidasLos buenos suicidas es la segunda novela escrita por Toni Hill. Segunda aventura del inspector Héctor Salgado y de la agente Leire Castro.

Novela altamente recomendable y que sigue en la línea de la anterior, El verano de los juguetes muertos: excelente ritmo y ágil escritura.

El libro nos presenta dos investigaciones. En una de ellas, Salgado investiga los presuntos suicidios de una serie de trabajadores de una misma empresa. En la otra, la agente Castro reabre la búsqueda de Ruth, la ex mujer de Salgado.

De fondo, diversos temas de actualidad: el racismo, los niños robados…..

Hill consigue unas tramas interesantes y bien resueltas, con diálogos bien construidos y personajes creibles. Todo ello conlleva unas novelas entretenidas y de lectura absorbente.

Booktrailer de Nadie quiere saber, de Alicia Giménez Barlett


03.25
2013

Alicia Giménez Barlett ha publicado hace poco Nadie quiere saber, la nueva aventura de Petra Delicado. Hasta que no me haga con el libro y pueda disfrutarlo, aquí os dejo el booktrailer.

Sospechosos habituales


03.20
2013

sospechososA través de mi buen amigo Vicente Álvarez, el suplemento La sombra del ciprés que publica el periódico El Norte de Castilla, me pidió un artículo sobre Sospechosos habituales, una recopilación de 16 relatos representantes de la nueva novela negra.

Aquí os dejo el artículo publicado el  sábado 9 de Marzo de 2013.

El género se renueva

La editorial Difácil publica “Sospechosos habituales”, que reúne 16 cuentos de la nueva hornada de autores que cultivan la novela negra.

Hubo un tiempo en que en este país se consideraba que la Novela Negra no era verdadera literatura, sino un género menor. Con ese estigma lidiaron Vázquez Montalbán, González Ledesma, Juan Madrid o Andreu Martín, padres de la narrativa negra en España.

Había muerto Franco y ellos encontraron en el género la posibilidad de plasmar sus críticas sobre el país y su momento. Irá apareciendo, desde el principio, una las características de la novela negra española: el estilo realista y la crítica social.

Los españoles no veíamos con buenos ojos a las fuerzas de seguridad pos-franquistas; eso hace que los protagonistas de esas primeras obras sean detectives privados (Carvalho o Toni Romano), periodistas (Gálvez) o figuras marginales de esos cuerpos (Méndez). Aquellas novelas son una verdadera crónica de la transición.

A mediados de los 90, con Silva o Giménez Bartlett, comienzan a surgir historias protagonizadas por policías, guardias civiles y cuerpos autonómicos. El país se había normalizado democráticamente y el género recoge ese avance.

El inicio del nuevo siglo impulsará las ventas de la novela negra hasta cotas inimaginables… Las modas por los psico-killers, las tramas nórdicas, los thrillers políticos, las intrigas religiosas, etc., se irán sucediendo con millones de libros vendidos en todo el mundo.

Pero la mayoría de esos patrones no encajan en el sistema policial español. Por eso, en muchos casos nos resultan fríos y distantes. En nuestro país no abundan los asesinos en serie, pero sí la corrupción, la violencia de género, el tráfico de droga, el blanqueo de dinero, la prostitución… Así pues, “Sospechosos habituales” nos presenta historias que analizan la sociedad en todas sus contradicciones y al ser humano en todos sus claroscuros. Esa es, tal vez, una de las características básicas de la actual novela negra española. Porque si hay un rasgo que distingue nuestra narrativa negra de la americana o nórdica es el interés por los personajes. La introspección psicológica y las vidas de los protagonistas son parte clave de las novelas actuales. Y habría que añadir el vitalismo y el sentido del humor. Esa proximidad del lector con los personajes es, seguramente, uno de los puntales del éxito, ya que en muchos casos son los personajes los que llevan hacia adelante la historia que se nos explica.

En la selección realizada por Javier Sánchez Zapatero y Àlex Martín Escribà comparten páginas autores que ya han publicado varias novelas del género (Reyes Calderón, Leo Coyote, Carlos Salem…) con otros recién llegados al mundo negro (Pepe Colubi, Cristina Fallarás, Ángel Vallecillo…).

Muchos de los autores de la antología son periodistas. Esto nos sirve para comprobar que, tal vez, la novela negra está ocupando el lugar que el periodismo de investigación tuvo en los años setenta y ochenta. Hoy en día, ese tipo de periodismo esta difuminado por los intereses comerciales. Tal vez los lectores del género negro buscamos fuentes que nos ayuden a entender lo que ocurre en nuestra sociedad. Y este tipo de novelas permiten decir cosas que no se pueden decir ni publicar en los noticiarios: los políticos son corruptos, los banqueros villanos…

Buena ocasión, por tanto, de conocer nuevas voces de la literatura negra española. De ver cómo el género se funde con otros moldes narrativos, como en la historia de Félix G. Modroño. O de comprobar cómo los detectives actuales se alejan de los arquetipos clásicos, como en las narraciones de Antonio Marcos o Marta Sanz. De enfrentarnos con el tono paródico de Pepe Colubi. O de reflexionar sobre los problemas cotidianos con David Torres, Gregorio León o José L. Caballero. De reencontrar ingredientes clásicos del género, como en Francisco José Jurado o Javier Márquez. De toparnos con delincuentes torpes, como los creados por Cristina Fallarás y Leo Coyote. O de comprobar que también hay espacio para la experimentación formal, como demuestran Ángel Vallecillo, Reyes Calderón, Carlos Salem y Willy Uribe. De recuperar la parte más escéptica y desengañada del género, como hace Paco Piquer.

En fin, un cóctel variado, heterogéneo y de calidad para aproximarnos a autores jóvenes que se han visto atraídos por el género negro.

Decía al principio que hubo una época en que la novela negra se considerada un género menor. Pero una historia de crímenes y delitos no tiene por qué tener menos calidad literaria que cualquier otra novela. Eso dependerá, eminentemente, del autor.

Rafa Melero, un Mosso escribiendo novela negra


03.14
2013

No es el primer caso de un miembro de las fuerzas de seguridad que se pasa al mundo de la novela negra. Seguro que tienen materia de priemra mano…

El pasado 12 de Marzo, El Periódico de Catalunya publicó una entrevista con Rafa Melero, que después de doce años en la policía judicial de los Mossos d’Esquadra ha publicado La ira del fénix.

meleroClicar en la imagen para ampliarla

La simbología de IV, de Led Zeppelin


03.06
2013

Jimmy Page tuvo la idea de dejar el IV álbum de Led Zeppelin sin nombre. En su lugar sólo aparecen unos símbolos, unas “runas” que corresponden a los cuatro miembros del grupo.

El bajista John Paul Jones explica que fue idea de Page. Éste les enseñó el libro The Book of Signs, de Rudolph Koch, para que cada uno de los músicos eligiera su símbolo.

ivJimmy Page – John Paul Jones – John Bonham – Robert Plant

El símbolo de Page aún hoy es desconocido, y siempre se ha mostrado reacio a revelarlo. Su significado sigue siendo un misterio. Siempre se ha asociado con el ocultismo, pero se especula que también hace referencia al espíritu creativo.

El símbolo de John Paul Jones representa el cuerpo, la mente y el alma.

El símbolo de John Bonham es el de la Trinidad. Cada círculo tiene su propio centro, por lo que están completos en sí mismos. Al mismo tiempo cada uno tiene una gran porción en común con los demás círculos, aunque solamente la parte central esta cubierta por los tres círculos. En esa porción hay un nuevo centro que es el corazón verdadero de la figura.

El símbolo de Robert Plant, la pluma, es el símbolo del dios Egipcio Ma’at, dios de la justicia. En muchas tribus significa valentía.

La canción por excelencia de este álbum es Stairway to heaven.

 

Booktrailer de La caja negra, de Michael Connelly


03.02
2013

Aún no ha caido en mis manos La caja negra, la novela de Michael Connelly con la que el creador de Harry Bosch ha ganado el VI Premio RBA de Novela Negra.

Para abrir boca, aquí os presento el booktrailer.